Volver a la vida normal después del tratamiento

Desde el momento del diagnóstico todos los afectados estamos esperando el momento en que nuestro hematólogo nos dice “hemos terminado con el tratamiento y debes iniciar una vida normal”.

En ese momento tenemos sentimientos contradictorios, por un lado, sentimos una inmensa alegría, pero casi no nos lo creemos y por otro lado el “miedo” vuelve a ocupar nuevamente nuestra mente.

Solo hace falta que vayan pasando los primeros días para darnos cuenta de que podemos realizar lo que normalmente hacíamos antes de ser diagnosticados. Estaremos atentos a las revisiones que nuestro hematólogo nos tiene que realizar, que al principio serán más frecuentes para después irse distanciando cada vez más, tanto nuestras visitas a consulta como para hacernos esos análisis y pruebas que nos vuelven a confirmar que estamos en remisión.

Toda nuestra vida vuelve a cambiar, podemos volver a realizar “nuestros planes”, con la pareja, con la familia, retomar las relaciones sociales con amigos y, en muchos casos, “la vuelta al trabajo”.

Sin embargo, no todos los casos son iguales, y durante la enfermedad nos han cambiado cosas:
  • Habrá pacientes a los que les hayan concedido una pensión de invalidez y no tengan que incorporarse al trabajo
  • Otros pacientes, podrían ser en el momento del diagnóstico pensionistas de jubilación, o haberla alcanzado al poco tiempo de este diagnóstico
  • Y otros pacientes, tendrán que iniciar una búsqueda de trabajo
Lo importante es intentar volver a tener una vida normalizada lo antes posible.
Compártelo, otro paciente podría estar interesado

Nos avalan: